El Esmalte a Fuego sobre metales es un arte milenario, que comienza a realizarse en Oriente, alrededor del año 1400 A.C.; principalmente en Persia, Egipto, y sobre todo en China. Más tarde en Japón y en la India. Alcanza su máximo apogeo en el imperio de Bizancio, durante los siglos X y XI. Luego se esparce por Europa, donde se destacan los trabajos realizados en Alemania y, a partir del siglo XII, en Francia.
En la actualidad, gracias al aporte de orfebres y esmaltadores de todo el mundo, se vuelve a descubrir la belleza de este Arte del Fuego.
| Esmalte al Fuego. Mercedes R. Outeiral |
![]() |
| Esmalte al Fuego. Mercedes R. Outeiral |
![]() |
| Esmalte al Fuego. Mercedes R. Outeiral |
![]() |
| Esmalte al Fuego. Mercedes R. Outeiral |
| Esmalte al Fuego. Mercedes R. Outeiral |
Tipos de Esmaltes
Los esmaltes se clasifican por el aspecto que toman después de la cocción, según el resultado que ofrecen y su comportamiento ante la luz. También se pueden clasificar a partir de su comportamiento respecto a la temperatura a la cual se tornan fluidos y se funden fijándose al metal.
- Transparentes
Dejan pasar la luz, permitiendo ver la superficie del soporte metálico. Ofrecen resultados muy atractivos y una luminosidad muy interesante, especialmente sobre la plata y el oro por las cualidades reflectantes de éstos. En lo referente al cobre, los esmaltes se suelen aplicar sobre una capa previa de fundente, o bien directamente. Los amarillos, azules o violetas son especialmente aptos para ello. Estos esmaltes permiten crear efectos muy interesantes sobre superficies texturadas, gravadas o talladas.
A medida que aumenta el grosor del esmalte, la transparencia decrece y se intensifica el color.
![]() |
| Galleta de esmalte transparente |
No dejan pasar la luz, ocultando el soporte metálico. Presentan una gama de colores más restringida que los transparentes, que varía dependiendo del fabricante. Se pueden aplicar directamente o sobre una capa de fundente. Se usan principalmente sobre cobre, aunque se pueden emplear también sobre metales preciosos como el oro o la plata.
La denominación de estos esmaltes hace referencia al ópalo.También llamados opalescentes, son esmaltes traslúcidos de colores iridiscentes, con tonalidades lechosas, entre el blanco y el azulado, que presentan un brillo característico, parecido al de la cera, con reflejos irisados. Son más difíciles de cocer que los otros esmaltes y algunos requieren dos fases de cocción. Aplicados directamente sobre el soporte de metal, pierden gran parte de su opalescencia, por lo que lo más adecuado es aplicarlos sobre una capa de fundente o sobre colores transparentes. También se puede aplicar una capa sobre esmaltes opacos previamente cocidos para conseguir un efecto marmóreo. Presentan una gama muy limitada de colores: blancos, rosados, azules, verdosos y amarillos.
![]() |
| Pruebas y paleta de esmaltes opalinos |












No hay comentarios:
Publicar un comentario